Japón es un país fascinante pero con códigos culturales muy diferentes a los occidentales. Incluso viajeros experimentados cometen errores que pueden causar malentendidos o simplemente hacerte perder tiempo y dinero. Después de recopilar experiencias de miles de viajeros, aquí están los 10 errores más comunes y cómo evitarlos.
No preparar la conectividad antes de llegar
Este es, sin duda, el error número uno. Muchos viajeros llegan al aeropuerto de Narita o Haneda pensando que encontrarán Wi-Fi gratuito en todas partes, como ocurre en muchos países europeos. La realidad es muy diferente: el Wi-Fi público en Japón es limitado, lento y a menudo requiere registro.
Sin Internet, no podrás usar Google Maps para orientarte (y créenos, lo necesitarás: las direcciones japonesas son un laberinto), ni consultar horarios de tren, ni traducir menús, ni comunicarte con tu alojamiento.
La solución: activa una eSIM antes de salir de casa. Con Companion Mobile, tendrás datos desde el momento en que enciendas tu teléfono en Japón. Sin colas, sin estrés, sin buscar un mostrador de SIM en el aeropuerto.
No llevar suficiente efectivo
Aunque la situación ha mejorado enormemente desde la pandemia, Japón sigue siendo un país donde el efectivo es fundamental. Muchos restaurantes pequeños, templos, santuarios, máquinas expendedoras antiguas y mercados solo aceptan efectivo. Incluso algunos taxis en zonas rurales no tienen terminal de pago.
La solución: lleva al menos 10.000-20.000 JPY (60-120 EUR) en efectivo desde el primer día. Los cajeros automáticos de 7-Eleven y los de Japan Post aceptan tarjetas internacionales las 24 horas. Retira en yenes cuando llegues al aeropuerto o en cualquier konbini.
Dejar propina en restaurantes
En la mayoría de países occidentales, dejar propina es habitual e incluso esperado. En Japón, es exactamente lo contrario: dejar propina se considera una falta de respeto. Los japoneses entienden que el precio incluye un servicio excelente y que no necesitan un incentivo adicional para hacer bien su trabajo.
Si dejas dinero extra en la mesa, es probable que el camarero corra detrás de ti pensando que te has olvidado el cambio. No es una anécdota: ocurre constantemente.
La solución: simplemente paga la cuenta exacta. Si quieres mostrar tu agradecimiento, un sincero "gochisousama deshita" (gracias por la comida) al salir es la mejor propina que puedes dejar.
No respetar las normas del metro y el tren
El sistema de transporte japonés es un modelo de eficiencia y civismo. Hay reglas no escritas (y algunas escritas) que todo viajero debería conocer:
- No hables por teléfono dentro del tren o metro. Pon tu móvil en silencio (los japoneses lo llaman "modo manners").
- Haz cola ordenadamente en las marcas pintadas en el andén. Deja salir antes de entrar.
- No comas en el tren (excepto en el Shinkansen, donde es perfectamente aceptable).
- Cede tu asiento a personas mayores, embarazadas y personas con discapacidad. Los asientos prioritarios están marcados.
La solución: observa lo que hacen los japoneses a tu alrededor e imítalos. Es la mejor guía de comportamiento.
Subestimar las distancias y el jet lag
En el mapa, Japón parece pequeño. En la realidad, Tokio es una de las áreas metropolitanas más extensas del mundo. Un trayecto de un barrio a otro puede llevar fácilmente 45-60 minutos en metro. Además, la diferencia horaria con España es de 7-8 horas, lo que provoca un jet lag considerable los primeros días.
La solución: planifica tu itinerario agrupando las visitas por zonas. No intentes cruzar Tokio 4 veces en un día. Y durante los primeros 2-3 días, no te sobrecargues: tu cuerpo necesita adaptarse.
Visitar solo Tokio y Kioto
Tokio y Kioto son imprescindibles, pero Japón tiene mucho más que ofrecer. Limitarte a las dos ciudades más turísticas es perderte una parte esencial del país. Osaka tiene la mejor gastronomía callejera; Hiroshima es emocionante e inspiradora; Kanazawa es un Kioto sin las multitudes; Takayama y los Alpes japoneses ofrecen una naturaleza espectacular.
La solución: si tienes 14 días o más, incluye al menos una ciudad secundaria en tu itinerario. Consulta nuestro itinerario de 14 días para ideas.
No quitarse los zapatos cuando es necesario
En Japón, quitarse los zapatos es una norma fundamental en muchos lugares: templos, ryokan (posadas tradicionales), algunas tiendas, vestuarios y prácticamente todas las casas japonesas. La señal suele ser obvia: hay un escalón de entrada (genkan) con zapatillas disponibles, o simplemente ves zapatos alineados en la entrada.
En los baños, hay a menudo zapatillas especiales: no uses las del pasillo para entrar al baño, y viceversa.
La solución: lleva calcetines limpios y sin agujeros (en serio). Usa zapatos fáciles de poner y quitar. Si ves zapatillas en la entrada, cambia.
Ignorar las reglas del onsen
Los onsen (baños termales) son una de las experiencias más auténticas de Japón. Pero tienen reglas estrictas que hay que conocer:
- Lávate antes de entrar en la piscina termal. Las duchas están ahí para eso.
- No lleves bañador: los onsen tradicionales son de baño desnudo.
- No sumerjas tu toalla en el agua caliente. Ponla doblada sobre tu cabeza o al borde.
- Los tatuajes pueden ser un problema: muchos onsen los prohíben. Busca onsen "tattoo-friendly" o reserva un onsen privado (kashikiri).
La solución: infórmate antes de ir. Muchos onsen modernos son tolerantes con los turistas, pero respetar las reglas básicas demuestra respeto por la cultura local.
No reservar con antelación los imprescindibles
Algunos restaurantes populares de Japón requieren reserva con semanas o meses de antelación. Lo mismo aplica para experiencias como la ceremonia del té, clases de cocina, entradas a ciertos templos (como Katsura Rikyu en Kioto) y, por supuesto, alojamiento en temporada alta.
El JR Pass también debe comprarse antes de llegar a Japón para obtener el mejor precio. Y si quieres un asiento reservado en el Shinkansen en hora punta, es mejor hacerlo con antelación en la app SmartEX.
La solución: consulta nuestra guía completa de preparación y su checklist detallada. Empieza las reservas al menos 1-2 meses antes del viaje.
No aprender ni una palabra de japonés
Aunque cada vez más japoneses hablan algo de inglés (especialmente en zonas turísticas), un esfuerzo por hablar unas palabras en japonés es enormemente apreciado. No necesitas ser fluido: unas pocas frases básicas marcan una diferencia enorme en la actitud de la gente hacia ti.
Las frases más útiles para tu viaje:
- Sumimasen (disculpe/perdón): la palabra más útil en Japón.
- Arigatou gozaimasu (muchas gracias): imprescindible.
- Kore o kudasai (esto, por favor): para pedir en restaurantes señalando el menú.
- Ikura desu ka (¿cuánto cuesta?): útil en mercados.
- Eigo no menu wa arimasu ka (¿tienen menú en inglés?): salvavidas en restaurantes.
La solución: descarga Google Translate o la app de traducción que recomendamos y aprende al menos 10 frases básicas. Los japoneses apreciarán enormemente el esfuerzo.
El error más grande que puedes cometer es tener miedo de cometer errores. Los japoneses son extraordinariamente pacientes y comprensivos con los turistas que se equivocan de buena fe. Una sonrisa y un "sumimasen" resuelven casi cualquier situación.
Prepara tu viaje sin estrés
El primer paso para un viaje sin errores es llegar conectado. Activa tu eSIM Companion Mobile antes de embarcar y empieza tu aventura japonesa con el pie derecho.
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